MANOS

Cómo quedarán
mis manos cuando muera.
Cómo dormirán
cuando no exista fuerza
Gesto inmóvil, su final.

Como tomando una piedra, o una flor
o a mi lado como hermanas de la vida.

Júzguenlas con bondad,
como queden, déjenlas.
No las fuercen al gesto
del perdón.
Piensen que fueron manos
de un niño alguna vez,
de un muchacho y de un viejo,
que murió también.

Donde quedarán
todas aquellas musas.
Donde dormirán
Las obras inconclusas
y las otras, donde irán.

Como guardando un secreto de los dos,
nos tomamos un respiro eterno.

Júzguenlas con bondad,
como queden, déjenlas.
No las fuercen al gesto
del perdón.
Piensen que fueron manos
de un niño alguna vez,
de un muchacho y de un viejo,
que murió también.


César Bravín
 

 

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